CERA ORGANICA REDUCE "ESTRES" POSCOSECHA DE LA YUCA
La cera orgánica disminuye el "estrés" postcosecha, ayudando a la yuca fresca a mantener los niveles de almidón, la calidad interna y la apariencia externa en rangos similares a los que se consigue con la parafina, asegura el Centro de Investigaciones Agronómicas de la Universidad de Costa Rica.
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Yuca recubierta con cera orgánica, para proteger su calidad y su condición de producto orgánico. |
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Desde comienzos de este año, la Universidad de Costa Rica desarrolla un sistema de manejo postcosecha de la yuca orgánica fresca, en alianza con el Proyecto Red SICTA, para que la Asociación de Pequeños Productores de Talamanca (APPTA), en la provincia costarricense de Limón, incursione con este producto en el mercado de productos orgánicos.
La APPTA asocia a mil familias de pequeños cultivadores de yuca y frutas para la autosubsistencia, que viven en una zona donde la extrema pobreza es avivada constantemente por inundaciones y huracanes.
La parafina no cumple con los requisitos orgánicos internacionales, por eso la alianza decidió comprobar si la cera orgánica, un producto biodegradable de origen vegetal en proceso de certificación en Costa Rica, tenía las cualidades necesarias para mantener la misma calidad, el sabor, la humedad, la presentación y el tiempo de anaquel que mantiene la parafina.
La investigadora en ingeniería postcosecha de la Universidad de Costa Rica, Ing. Kattia Chang Yuen, realizó pruebas comparativas de yuca orgánica sin tratamiento y yuca orgánica con aplicación de cera orgánica, para evaluar la tasa de producción de CO2, el porcentaje de contenido de almidón, el deterioro fisiológico y microbiano, la pérdida de humedad, el tiempo de cocción, el sabor y el tiempo de vida en anaquel.
Comprobamos "que el estrés en la yuca sin tratamiento con cera incrementa los procesos metabólicos, altera los procesos fisiológicos y aumenta el consumo (pérdida) de almidones; en cambio, la capa de cera orgánica mantiene el estrés en niveles bajos, lo que garantiza valores altos en almidones, pérdidas menores de humedad y menos daños fisiológicos", asegura en su informe la investigadora costarricense.
El principio de la parafina, y en este caso la cera ogánica, es impedir que el oxígeno ingrese al interior del tubérculo, para que sus cualidades naturales, particularmente el almidón, se mantengan intactas.
La cera orgánica, subraya Chang en su informe presentado al Proyecto Red SICTA, debe aplicarse sobre un producto sin humedad superficial, a temperaturas superiores a los 150 grados centígrados para evitar desperdicios con "capas innecesariamente gruesas".
La investigadora recalca en este aspecto, debido a que la cera orgánica cuesta más del doble que la parafina, sin embargo sostiene que las pruebas de laboratorio determinaron que "se necesita menor cantidad de cera orgánica que parafina, para un mismo volumen" de yuca fresca.
Próximamente, la alianza realizará en la planta de APPTA, en Costa Rica, una validación sobre el uso a nivel comercial de la cera orgánica para el tratamiento de la yuca fresca orgánica.
El Coordinador del Proyecto Red SICTA, Dr. Armando Ferrufino, destacó los avances de esta innovación tecnológica, señalando que los resultados serán replicados entre los pequeños productores de yuca de Centroamérica, Panamá y Belice.
El Dr. Ferrufino anuncio que al finalizar el proyecto se realizará la publicación oficial de los resultados de esta innovación tecnológica.
El Proyecto Red SICTA es ejecutado en toda la región por el IICA, con fondos aportados por la Agencia Suiza para el Desarrollo y la Cooperación COSUDE. |